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Cap 4: Solteros Y Sin Compromisos

Capítulo 4: Es solo por ayudarla.

Salí del edificio, con una enorme sonrisa en mi rostro, ¡me había follado a un extraño súper guapo! lo único que quería era gritarle a toda la ciudad de New York que ese chico era el más guapo de toda la ciudad, tomé un taxi, y me dirige a mi trabajo, todavía centrada en mis recuerdos de la noche anterior estaba, cuando de pronto el taxi se paró bruscamente en una intersección, lo único que pude ver a continuación fue como otro taxi volaba hacia mi dirección, una infinidad de cristales volaron por todas partes, y al instante sentí como los metales retorcidos oprimían mi abdomen, debido a la adrenalina, no sentía dolor, en cambio, era consiente de todo lo que pasaba a mi alrededor.

-Señor, ¿Se encuentra bien? –dije al taxista en tono alarmado-

-Si señorita, creo que puedo salir, por favor no se alarme, manténgase tranquila –decía el taxista, con voz aguda, eso lo único que logró fue alarmarme, al instante, sentí el miedo que crecía en mi interior, quería gritar, no de dolor, sino porque intentaba salir, pero no podía moverme, mis brazos estaban libres, y logré tomar mi bolso y sacar mi móvil:

- Lo único que se me ocurrió en ese instante, fue llamar a mi departamento, tal vez Edward no se había marchado todavía…

Edward POV

Los rayos de luz que entraron por la ventana, me sacaron del profundo sueño en el que estaba, busqué con mis manos el cuerpo de Bella, pero no sentí nada más que las sabanas , me senté en la cama, y en la mesita de noche, vi una notita con una letra muy pronunciada:

Querido Edward: Me has dado una tremenda noche, espero que disfrutes el desayuno, he tenido que irme temprano, ya sabes cuestiones de trabajo, mi número es: (631) 598-789-2, espero tu llamada.


Besos, Bella.




Una gran sonrisa se dibujó en mi rostro, ósea que esta no sería la última vez que nos veríamos, me levanté, y tal como ella expresaba en la nota, un hermoso desayuno reposaba en la mesa, unas panquecas recién hechas con unas fresas encima, junto a un enorme tazón de chocolate caliente, me senté en la mesa, y me disponía a comer, cuando el teléfono sonó, no quise responder, ya que si Bella se enteraba, se podría molestar, así que esperé a escuchar la voz en la contestadora:

-Edward –exclamo Bella con un tono de voz alarmante- Si estás ahí por favor contesta, he sufrido un accidente Edward –dijo llorando y casi histérica- te necesito Edward, estoy atrapada en un taxi y no puedo mover mis piernas- al escuchar eso reaccioné, me levanté de la mesa, y casi volando llegué al teléfono-

-Bella, estoy aquí, sabes dónde te encuentras –intentaba que mi voz pareciera calmada y serena-

-Si, si, -casi no podía articular palabra, su voz se quebraba y su respiración era muy agitada-

-Bella, escúchame, cálmate, nada malo te pasará, te lo prometo, pero necesito que me digas exactamente donde estas- Dije con mi voz cargada de serenidad-

-Estoy a dos calles de la cafetería donde nos conocimos, Edward por favor, te necesito, ven lo más rápido que puedas –decía mientras su voz se calmaba un poco-

-Bella, estaré ahí en menos de 5 minutos, no te preocupes, todo saldrá bien, confía en mi-dije mientras colgaba la llamada.

Enseguida, busque mi ropa que estaba en el suelo, y me la coloque como pude, salí disparado hacia la puerta, y rogué a Dios para que no le pasara nada a mi Bella, no podía permitir que le pasará nada, recién la había conocido, y sabía que sentía algo por ella, no, no ahora que una mujer me había prendado solo con su mirada…

Las calles me parecían tan largas, mis piernas parecían no dar abasto, solo corría, apartando a las personas que se interponían en mi camino, supe que había llegado, cuando vi una gran aglomeración de autos, una calle antes del lugar del accidente, mi corazón se detuvo del miedo al ver 5 autos completamente destruídos, y mis ojos buscaban un taxi, habían dos taxis, uno era prisionero del otro, exactamente había impactado el asiento del pasajero, y ahí la vi…

Estaba con la cara llena de sangre, parecía que emanaba de su frente, y esa escena me partió el corazón, Salí en dirección del taxi,

-¡BELLA!, ¡BELLA! -gritaba con todo lo que mis pulmones permitían, ella parecía inconsciente, pero hizo un leve movimiento con la cabeza- parecía inmovilizada, y como pudo gritó mi nombre-

-¡Edward!, ¡ayúdame por favor, sácame de aquí! –Decía con lágrimas en los ojos- Tomé su mano que estaba llena de moretones, y la sostuve con fuerza

-Bella, no dejaré que nada te pase, confía en mi Bella.

Pero sus ojos parecían no coordinar las cosas, y como si me la estuvieran arrebatando, se desvaneció, mi corazón palpitaba a mil por hora, las lágrimas brotaban de mis ojos, como dos grifos abiertos, sentía como se llevaban un trozo de mi corazón, me despedazaban por dentro,

-¡BELLA!, ¡BELLA, NO ME ABANDONES POR FAVOR!, ¡BELLA TE AMO, NO TE VALLAS BELLA, NO AHORA BELLA! , ¡RESISTE BELLA, NO DEJARE QUE TE VALLAS!

En ese momento, llegaron los paramédicos, -Cálmese joven, -decía uno de ellos- ¿Es usted algo de ella? –Me preguntaba, a la vez que me alejaban de mi Bella-

-sí, soy su novio, –dije sin pensarlo dos veces-¡ por favor, dígame que no está muerta! –dije llorando-

-No, se desmayó debido a la falta de sangre, pero es importante que la llevemos al hospital inmediatamente, y consigamos un donante.

Los bomberos llegaron para poder sacar a Bella, sus piernas estaban seriamente afectadas, inmovilizaron su cuello, y le colocaron oxígeno, Mi Bella, parecía en los brazos de la muerte, estaba seguro de que si la perdía, nunca me lo perdonaría. ¿Por qué no me levante antes que ella? Podría haberla llevado yo mismo al trabajo, y ella estaría segura, y sin ningún rasguño, cuando al fin lograron liberarla de ese infierno, inmovilizaron sus piernas, y la colocaron en la camilla, yo me subí a la ambulancia, tomé su mano, y le dije al oído:

-Bella, sé que me escuchas mi amor, por favor, resiste, sé fuerte, no puedes irte ahora, no ahora que te encontré, Bella, quiero tenerte a mi lado como anoche, No puedes irte Bella, resiste, por tus padres, Bella, por mí, no te vayas sin al menos darme una oportunidad Bella, Quiero poder conquistarte, si te vas, te llevas una parte de mí contigo Bella, por favor, te lo ruego, Bella, Te amo…

Llegamos al hospital, y no me dejaron avanzar con mi Bella, tuve que esperar en una pequeña sala, el doctor salió, y se dirigió a mí,

-¿Es usted familiar de la señorita Swan?

-Si, soy su novio –dije seguro de mis palabras-

-Pues, déjeme decirle que su estado es delicado, uno de los hierros perforó el abdomen de la señorita, gracias a Dios no perforó ningún órgano vital, fue una herida limpia, pero fue difícil parar la hemorragia, su pierna derecha se Fracturó oblicuamente, pero su cuerpo es fuerte, tendrá que estar en recuperación por 2 meses o más, pero sobrevivirá.

-Puedo verla ahora –dije casi en un susurro-

-Si, pero esta sedada- dijo el médico conduciéndome a la habitación donde se encontraba Bella.

Ella estaba recostada, y su pie estaba rodeado por un gran yeso, su cara aún tenía rastros de sangre, debido a que los cristales le hicieron diminutas cortadas, al igual que sus brazos, y cuello, me acerqué a ella, y delicadamente tomé su mano, me senté junto a ella, y le susurré al oído:

-Gracias por sobrevivir Bella, sabía que eras fuerte, y no dejarías que esto te venciera, gracias por darme la oportunidad de conocerte, no hubiera podido vivir si tú te marchabas antes incluso de que me rechazaras, -y más suavemente le dije- Te amo…

-Edward… -dijo mi hermosa Bella- ¿eres tú? –las palabras eran apenas un susurro-

-Si mi Bella, estoy aquí contigo- dije con ternura, no me importaba que ella me rechazara, yo solo era consiente que la amaba, aunque solo la conocía por un día- No te esfuerzas linda, calma, todo está bien ahora, solo descansa, y ya verás que si duermes un poco, te sentirás mejor.

-Gra... Gracias, Ed... Edward –dijo con dificultad mi princesa-

-No me agradezcas princesa –dije soltando las palabras que tenía atascadas en mi garganta-

Me quedé con Bella el resto del día, solo me tomé unos minutos para avisar en la compañía que no me presentaría ahora, y que cancelaran mis citas de toda la semana. Regresé a la habitación y pedí un poco de comida china, estaba terminando de comer cuando un hombre entró a la habitación de Bella con un enorme ramo de rosas blancas.

-¿Quién eres tú? –Preguntó con tono mandón-

-Soy amigo de Bella –dije mientras me ponía de pie, no sé porque no le dije que era su "Novio"- Y tu ¿Quién eres?

-Soy su jefe –me miraba de pies a cabeza, vestía muy bien, con trajes de los que yo solía usar cuando tenía reuniones importantes, su mirada cargada de veneno me decía que intentaba algo mas con Bella- ¿Sabes cómo ocurrió el accidente? –dijo mientras acariciaba el brazo de Bella-

-Fueron 5 autos involucrados, ella alcanzó a llamarme para decirme donde se encontraba, cuando yo llegué perdió el conocimiento, tiene una fractura, y uno de los hierros perforó su abdomen, el doctor dijo que tardará dos meses en recuperarse, o quizás más.

-Te llamó a ti antes que a mi…- dijo el hombre con tono estúpido, ¿era idiota o qué?-

-Pues parece que sí –dije con gusto- Deberías preocuparte por su estado, y no porque no te llamó. –Dije de mala gana-

-Dejaré esto para ella –ignorando mi palabras- cuando se despierte le dices que vino a buscarla Jacob Black.

Le dio un beso en la frente y se marchó, yo moría de los celos, era el tipo que la había dejado fuera de su edificio la noche anterior, no quería que ese cretino la tocara nunca más.

Me quedaría toda la noche cuidando a Bella, no quería que ese idiota regresara pensando que yo me había ido, así que ya entrada la noche, salí al departamento de Bella, en una maleta, tome ropa, y sus cosas de aseo para que se sintiera cómoda en el hospital, luego tomé mi auto, y me dirigí rumbo a mi departamento, me di una ducha y me cambié de ropa, también aproveché para sacar un poco de dinero en efectivo, no quería que le pasara nada a mi Bella….

-¿Mi Bella?, -dije en voz alta- No Edward, no te ilusiones, ella no tiene a nadie más en New York, por eso te hablo a ti al momento del accidente, solo estas siendo un buen amigo para ella, no te dejes llevar por sentimiento que ni siquiera sabes si ella comparte, así que lo mejor será que la ayudes, y no busques nada más. –Dije intentando convencerme de la realidad- Además, ese tal Jacob, está interesado en ella, y quizás ella también, solo fue de una noche, solo una noche.

Regresé al hospital, la noche era muy fría, así que compre un café y me dirige a la habitación de Bella, ella descansaba plácidamente, parecía que no se había movido desde que la dejé. Me acomodé en el sillón y observé la luna, era llena, y brillaba en todo su esplendor, la luz tenue entraba por la habitación y era todo un deleite observarla, mi corazón estaba abrigado por un sentimiento extraño, no era pena, ni miedo, no era algo terrorífico, en cambio, me sentía… como, Ena…

-Ni lo digas Edward –dije para mí- Tu no crees en eso.

La luz que remplazaba a la de la luna era muy fuerte, casi me lastimaba los ojos, así que los abrí, y se volvió más cegadora, me di cuenta que me había quedado dormido, vi el reloj, y me di cuenta que eran las 9 de la mañana, muy tarde para mi gusto.

-Buenos Días dormilón –dijo Bella con voz dulce- ¿Estás cómodo ahí? –Preguntó con una risa asomando a sus labios-

-Buenos días Bella –dije sobresaltándome un poco- sí, es cómodo este sillón –dije esbozando una gran sonrisa- ¿Te sientes mejor? –pregunte un poco meloso-

-Sí, un poco adolorida, pero estoy bien,-dijo con ojos sinceros- Gracias una vez más Edward, no sé qué hubiera hecho si tú no hubieras llegado al lugar del accidente.- su voz se quebró un poco, las lágrimas asomaban en sus ojos, en sus hermosos ojos verdes, sin decir más, me abalancé sobre ella, y la abrasé, ella se enroscó en mi pecho, y lloraba desconsoladamente, parecía una niña, lloraba con el corazón, y yo no podía soportar verla así, sus ojos verdes eran tan expresivos, y me llenaban el corazón, una vez más, me llené de ese sentimiento cálido que me había invadido ya más de 3 veces en 2 días, Lo ignoré y me dispuse a ayudar a Bella,

-Ya Bella, no llores, ¿sabes que eres un milagro viviente?, eres muy afortunada por estar viva-dije mirándola a los ojos-

-¿Podré caminar Edward? –Preguntó ella con miedo en los ojos-

-Si Bella, solo te fracturaste la pierna derecha, en un mes se arreglará, lo más serio fue la herida en tu abdomen, pero una operación lo arregló todo, y no te preocupes, la cicatriz será diminuta, y podrás usar bikini –dije chistoso-

-Bueno, al menos seguiré "Bella" – dijo mientras los dos nos echábamos a reír- Auch, eso dolió, creo que no podré reírme hasta que me saquen los puntos.

-Entonces tendré que controlarme –exclamé mientras sonreía-

-Las flores que me trajiste están hermosas –dijo señalando del ramo de rosas que Jacob le había dejado el día anterior-

-En realidad, no son mías –la sonrisa se había desvanecido de mi rostro- Las trajo tu jefe, un tal Jacob Black –no podía evitar ponerme serio de los celos-

-Oh, -ella se mostraba apenada- ¿Estuvo aquí? –Preguntó sin mirarme a los ojos-

-Sí, pero tú estabas dormida, así que solo dejó eso y se marchó- las palabras salían de mi boca muy fuertes, así que mejor cambié de tema- Bella, ¿quieres que les avise a tus padres?, ellos deben saber lo que ha pasado.

-¡Casi los olvidaba! –su voz tenía un ligero tono de fastidio- de seguro mi mama querrá venir desde Inglaterra ahora mismo, la verdad no quiero preocuparlos –dijo mirándome a los ojos-

-Pero si no les dices Bella, se molestarán mucho contigo –dije con tono persuasivo-

-Esta bien Edward, ¿me pasas mi bolso?, ahí dentro tengo mi móvil.

Saqué de su bolso un pequeño móvil, y se lo di, ella marcó un número rápidamente,

-Hola, Habla Isabella Swan, ¿Se encuentra Charlie?, Bueno, dígale que le habló su hija por favor, es urgente que se comunique conmigo, Gracias.

-¿Tu padre es Charlie Swan? –dije asombrado-

-Sí, ¿lo conoces? –Preguntó ella con una ceja levantada-

-Sí, él es Socio de mi padre –dije alegre de la coincidencia- Nosotros exportamos el petroleó que el saca de las profundidades de la tierra.

-Wow, -dijo Bella casi sin articular palabra- Así que, ¿prácticamente eres mi socio? –dijo ella sonriendo

-Pues parece que si –dije escondiendo una sonrisa- Si quieres yo puedo hablar con tu padre, para que se quede tranquilo, así no tendrán que venir, y el sabrá que estas en buenas manos.

-Eres asombroso Edward, Muchas Gracias –dijo mientras estiraba sus brazos en mi dirección y me daba un gran abrazo-

- Oye, eres muy fuerte para estar enferma –dije riéndome- esa es una buena señal.

En ese momento nuestra burbuja se rompió por un cretino que entró sin avisar, Bella y yo nos separamos, al ver que era el idiota de Jacob Black, me molestaba tanto ese imbécil.

-Buenos Días mi hermosa Bella –decía mientras la veía directamente a los ojos- ¿Cómo te sientes hoy?, ayer pase por aquí, pero estabas profundamente dormida.

-Gracias por venir Jacob, pues si, ya me siento un poco mejor, Gracias por haber venido- dijo ella ruborizada, no sabía si porque nos había descubierto abrazándonos, o porque el idiota traía consigo un enorme oso y un globo con helio que decía "recupérate pronto", la sangre Hervía en mis venas.

-Bella, regreso en un momento, -dije mientras salía a respirar aire puro, y me alejaba de ahí-…
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5 comentarios:

  1. OMG......ESTE FIC ESTA BUENISIMO ........PLIS SUBE EL PROXIMO CAP......!!!!!!!!

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  2. wuoo y para cuando el siguiente por fi sigue ejjeje me encanta pobre Bella.Estoy deseando saber que pasa...

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  4. Anónimo12/11/2011

    sube el otro capitulo esta muy bueno te felicito

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  5. Anónimo1/14/2012

    SUPER LIKE :D

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